Las menciones en redes sociales sobre Javier Milei fueron predominantemente negativas en los últimos 5 meses y el libertario viene perdiendo terreno en las conversaciones digitales, al punto que la mayor cantidad de menciones a su favor provienen de su propia cuenta.
El presidente Javier Milei atraviesa su momento más difícil en el ecosistema digital, según revela un estudio de la consultora Ad Hoc especializada en tendencias digitales. Durante cinco meses consecutivos, desde febrero de 2024, las menciones del mandatario en redes sociales mantienen un sesgo predominantemente negativo.
Se trata de “la racha de negatividad más larga de la era Milei”, según indicaron, que comenzó con el escándalo del token $LIBRA en febrero, la criptomoneda difundida por el mandatario que terminó siendo una estafa y que desencadenó una avalancha de críticas.
Desde entonces, la presencia digital del presidente ha experimentado una caída sostenida, con menciones que disminuyen mes a mes y un tono cada vez más hostil por parte de los usuarios. A esto se suma el inicio de una causa judicial en Argentina para investigar su responsabilidad en la estafa.
Un dato revelador del estudio es que el principal promotor de contenido positivo sobre Milei es el propio presidente. El relevamiento detectó que realizó 2.959 menciones a su nombre en publicaciones originales y republicaciones en la red social X, convirtiéndose en su principal defensor digital.
Esta dinámica refleja el aislamiento comunicacional del mandatario y su dependencia de la autopromoción en la plataforma X, donde mantiene una actividad constante. Es que Milei es un usuario asiduo de la red de Elon Musk, que también utiliza para atacar a sus opositores y republicar noticias falsas.
La agenda internacional, que durante los primeros meses de gestión funcionó como un activo para su imagen, ahora representa un pasivo. Sus vínculos con Donald Trump y Benjamin Netanyahu generan controversias que profundizan la percepción negativa.
Tres de los cinco temas más criticados en redes durante el último mes están directamente relacionados con su política exterior, particularmente en el contexto de las críticas internacionales al gobierno israelí por las acciones en Gaza.
Cabe recordar que el mandatario viajó en repetidas oportunidades a Israel, desde donde se manifestó en favor de la matanza indiscriminada de ciudadanos palestinos y aseguró que Argentina está completamente alineada al gobierno de Netanyahu.
Una curiosidad del estudio es que entre el 9 y el 21 de junio, Cristina Kirchner superó a Milei en menciones digitales, algo inusual en el actual mapa político. Este pico estuvo vinculado a la condena judicial contra la expresidenta, que reavivó el debate sobre su figura y movilizó tanto a sectores kirchneristas como opositores.
Mauricio Macri también apareció en las conversaciones digitales, aunque con menor intensidad, principalmente en relación a debates sobre la presunta parcialidad judicial en el tratamiento de sus causas. El kirchnerismo logró instalar el tema de la selectividad del sistema judicial, cuestionando una posible protección política al expresidente.
El informe completo
Tensiones con Gobernadores y Legisladores
La crisis digital de Milei encuentra su correlato en una situación parlamentaria cada vez más compleja. El presidente enfrenta su peor momento en el Congreso, habiendo perdido el control de ambos recintos y sin capacidad para garantizar el blindaje a eventuales vetos presidenciales, al punto que ni siquiera puede solicitar la sanción de leyes propias.
Sin ir más lejos, el plan del ministro Luis Caputo para incentivar el blanqueo de dólares nunca llegó a tratarse en la Cámara de Diputados, ante la preocupación por la falta de apoyos y el deterioro de las relaciones con sus aliados.
En Casa Rosada preocupaba que la sesión se convirtiera en un escándalo, que evidenciara su debilidad ante actores económicos, justo cuando Milei busca mantener la baja del riesgo país. y encara un año electoral.
Los referentes oficialistas en ambas cámaras reconocen que la comunicación con el Poder Ejecutivo es “poca o nula”, porque el presidente no habilita negociaciones. Milei se niega a evaluar reasignaciones de partidas que permitan atender a demandas urgentes bajo la excusa de proteger el superávit, una rigidez que le está pasando factura.
La inminente sanción en el Senado de leyes para aumentar jubilaciones, declarar emergencia en Discapacidad y girar más fondos a las provincias ejemplifica esta dinámica. Incluso funcionarios de Economía hicieron propuestas para evitar que los proyectos se trataran en Diputados, pero el presidente hizo oídos sordos.
Por un lado, los libertarios deben enfrentarse a una creciente hostilidad de los bloques dialoguistas. Por el otro, está la avanzada de los Goberandores, que dieron un paso decisivo con la presentación de un proyecto de ley en el Senado para regular el reparto a las provincias del impuesto a los combustibles y los Aportes del Tesoro Nacional (ATN).
La propuesta del secretario de Hacienda, Carlos Guberman, de que las provincias absorban el mantenimiento de las carreteras nacionales y que los ATN se utilicen primero para que Milei no tenga déficit, generó una reacción adversa entre los mandatarios provinciales.
Es que Milei supone que su triunfo en las últimas elecciones le da legitimidad al programa de ajuste, que defiende también con la baja de inflación, pero incluso entre los libertarios admiten que si los Gobernadores avanzan y el oficialismo no cede, quedará en riesgo la gobernabilidad.
Entre internas y elecciones provinciales
Esta tensión reavivó una interna en la Casa Rosada. Santiago Caputo atribuyó los traspiés legislativos a Martín y Lule Menem, argumentando que los hombres de Karina Milei incentivaron listas de libertarios “puros” en las provincias y “embroncaron” a los gobernadores.
Según el asesor presidencial, la estrategia libertaria debía ceder las legislaturas locales y pelear presencia en el Congreso nacional, donde necesitan al menos un tercio en diciembre para blindar vetos. En principio, los Menem estaban de acuerdo. El problema es que los propios dirigentes libertarios en las provincias no hicieron caso.
Los casos de las diputadas Lorena Villaverde (Río Negro) y Emilia Orozco (Salta) ilustran esta problemática. Orozco se enfrentó al gobernador Gustavo Sáenz en las legislativas locales y le ganó la capital salteña, con asistencia directa del ejército digital de Caputo. Esto derivó en un llamado del gobernador a Karina Milei para reclamar ante la situación.
Desde el sector de los Menem se defienden señalando que la única lista libertaria que recibió ayuda económica fue la de Chaco, donde hubo acuerdo con el gobernador radical Leandro Zdero. También hubo negociación para Corrientes, pero el mandatario Gustavo Valdés pidió “hasta los diputados nacionales”, lo que terminó cerrando las negociaciones.
En el Senado, Valdés ordenó al jefe de la bancada UCR, Eduardo Vischi, firmar los proyectos para aumentar el giro de fondos a las provincias, pero simultáneamente pidió a sus diputados que no dieran cuórum.
Es que algunos gobernadores dialoguistas no quieren romper definitivamente con el gobierno y prefieren un trámite largo en comisiones del Senado, conscientes de que “podemos tirar una sola bala. Más es romper para siempre”.
Sin embargo, desde Unión por la Patria no quieren permitir dilaciones. El Senador José Mayans presentará un pedido de sesión que incluirá proyectos de fondeo a las provincias, emergencia en discapacidad, aumentos jubilatorios, prórroga de la moratoria previsional y otras iniciativas que pondrán contra las cuerdas a Milei.
El año pasado, Milei logró sostener sus vetos al aumento de jubilaciones y presupuesto universitario con ayuda del PRO y la ruptura del bloque UCR, que dio nacimiento a los “radicales con peluca”. Pero ahora la situación es más compleja.