El presidente Javier Milei logró otra victoria legislativa al mantener el veto a la ley de financiamiento universitario, que buscaba actualizar los salarios docentes y no docentes por inflación de forma retroactiva a enero. La votación en la Cámara de Diputados no alcanzó los dos tercios necesarios para rechazar el veto presidencial, gracias al apoyo de un sector del macrismo y otros bloques aliados.
La sesión culminó con 84 votos a favor del veto y 164 en contra, insuficientes para revertir la decisión del Ejecutivo. El Gobierno argumentó que la ley ponía en riesgo el equilibrio fiscal, considerado fundamental para su plan económico.
El bloque del PRO, liderado por Cristian Ritondo, jugó un papel crucial al aportar 35 votos en respaldo al Gobierno, tras la intervención de Mauricio Macri para ordenar la bancada. Ritondo declaró: “Este bloque es responsable y coherente con lo que dijimos en la campaña, con lo que pensamos y con los valores que tenemos. No negociamos el cambio”.
Los libertarios mantuvieron sus 39 votos, mientras que el apoyo adicional provino de sectores de la UCR, diputados tucumanos que responden al gobernador Osvaldo Jaldo, y legisladores misioneros del Frente Renovador de la Concordia.
La oposición, encabezada por Unión por la Patria, no logró reunir los votos necesarios para revertir el veto. Germán Martínez, líder del bloque, notó la ausencia de la diputada catamarqueña Fernanda Ávila, aparentemente debido a negociaciones entre la Casa Rosada y el gobernador Raúl Jalil.
En un intento por mitigar el impacto, el Gobierno anunció previamente un aumento en la Garantía Salarial Docente, elevando el piso salarial a $420.000 desde julio, además de un incremento del 6,8% para personal universitario en octubre.
José Luis Espert, en el cierre del debate, afirmó: “La educación pública no está en peligro, no tengan miedo. Es ridículo pensar que el gobierno que declaró la educación como servicio esencial está detrás de un intento de terminar con la educación pública”.