Entre las presiones de la UCR y el PRO, Larreta tiene una semana para definir cómo serán las elecciones en CABA

Presionado tanto por Lousteau y el radicalismo por un lado, y sus propios compañeros del PRO por el otro, Horacio Rodríguez Larreta tiene hasta el 13 de abril para definir cómo se realizarán las elecciones en la Ciudad de Buenos Aires. Su decisión impactará de lleno en la interna de Juntos.

Patricia Bullrich, María Eugenia Vidal, Mauricio Macri y su primo Jorge presionan al Jefe de Gobierno porteño para que las PASO 2023 en CABA se realicen de forma idéntica y simultánea con el resto del país: con boletas “sábanas“, donde los candidatos locales puedan contar con el “arrastre” de los postulantes presidenciales.

Pero esta idea encierra una trampa para el radicalismo porteño, que sueña con arrebatarle al PRO el gobierno de la Capital tras 16 años en el poder: Apuntan a que el senador radical Martín Lousteau -aspirante a alcalde- solo pueda pegarse con un candidato de la UCR, negándole las boletas de Bullrich o Larreta.

El sector que encabeza Lousteau asegura que una elección pegada a la nacional podría perjudicarlo porque no lo dejaría en igualdad de condiciones. El temor del líder de Evolución es llegar a octubre sin un candidato presidencial de la UCR que le pueda traccionar votos, algo que sí tendría -en caso de ganar la interna- el postulante del PRO.

Para evitar esa situación, el ex ministro de Economía plantea dos opciones: desdoblar la elección (votar en fechas diferentes al presidente y a las autoridades locales) o establecer un “desdoblamiento concurrente“, es decir, que se vote para Presidente y Jefe de Gobierno el mismo día pero con sistemas diferentes, así sea con boletas distintas o urnas separadas.

En las filas amarillas se oponen rotundamente a estas ideas. Para Macri y el PRO, perder la Capital Federal no es una opción.

“Cambiar el sistema electoral en un año electoral, es lo más antidemocrático. ¿Vamos a hacer lo que dijimos en todas las provincias que no había que hacer?”, subrayó Bullirch al ser consultada sobre esa posibilidad.

Ante la posibilidad de la competencia dispareja, Lousteau y un sector de la Coalición Cívica (enfrentada con la familia Macri) presiona y amenaza con recurrir a la Justicia, avalado en el Código Electoral local.

Resulta que, antes de que Mauricio Macri confirmara que no será candidato este año, el expresidente y Larreta se reunieron en privado donde acordaron que en CABA haya un único postulante del PRO para enfrentar a los radicales.

Y el abierto favorito del ala dura del partido es el primo del ex mandatario, Jorge Macri, aunque Larreta no está convencido y sigue apoyando las candidaturas de sus ministros Fernán Quirós y Soledad Acuña.

Ante las presiones de Bullrich y los Macri, la CC y la UCR amenazan con impugnar la candidatura del ministro de Gobierno porteño, llevando así la interna de Juntos a un escándalo judicial.

La situación no podría ser más incómoda para Rodríguez Larreta: si bien desea que el próximo Jefe de Gobierno siga siendo del PRO -y a la vez debe mostrar lealtad a su partido- también es cierto que en la Capital mantiene una alianza de “co-gobierno” junto al radicalismo de Lousteau.

Larreta tejió una alianza a nivel nacional con la UCR, cuyo aparato y estructura partidaria federal y con más de un siglo de existencia resulta vital para su proyecto presidencial.

El alcalde no puede darse el lujo de romper su vínculo con los boina blanca, ni tampoco puede rebelarse contra Macri y Bullrich. Haciendo un delicado equilibrio entre sus compañeros y aliados, la decisión final -por mandato constitucional- recae en él.

La Constitución de CABA establece que el Jefe de Gobierno tiene la potestad de elegir las fechas de los comicios como también así su formato. Aunque tiene un límite pare decidirlo: el 13 de abril.

Las opciones de elecciones simultáneas, desdobladas o “desdobladas concurrentes” son las que baraja Larreta y deberá definir la próxima semana, el mismo día que se espera una masiva movilización del kirchnerismo al palacio de Tribunales. Un día por demás complicado para el alcalde capitalino.

Y además, queda el “detalle” no menor de quién será el postulante PRO. Pese a que el único acuerdo es que haya lista de unidad, por ahora siguen varios nombres en danza.

Losteau, ¿el favorito?

Mientras el PRO batalla por definir la candidatura porteña, las encuestas muestran al referente radical arriba para estos comicios.

Una encuesta de la consultora Solmoirago encargada por el jefe de gobierno porteño encendió las alarmas de Macri y los “halcones”, cuando vieron que Lousteau tiene mayor intención de voto que el resto, con un 19,4%.

Le sigue Jorge Macri (17,1%), y muy cerca Quirós (15,8%). Se trata de un estudio novedoso, ya que en lugar de usar el típico sondeo de manera online o telefónica, tomaron 400 casos presenciales para medir en la Ciudad.

Asimismo, en ese distrito, Quirós se presenta como el dirigente con mejor imagen, con 49,8% de imagen positiva, por encima de Jorge Macri, con 43,3%. Con lo cual, el techo del ministro también asusta al armado macrista.

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